Semana

La frontera invisible: así es como el ELN y el narcotráfico se mueven por el Zulia, Venezuela, apoyados por el régimen chavista

Varias agencias de inteligencia estadounidenses dieron a conocer la existencia de una red organizada en la que el Ejército de Liberación Nacional (ELN) tendría bases o campamentos en el estado de Zulia, en Venezuela, según documentos conocidos por SEMANA.

De igual manera, el informe advierte sobre pistas clandestinas administradas por esta guerrilla para asuntos exclusivos del narcotráfico, ubicadas en puntos estratégicos como selvas, zonas rurales y de difícil acceso, muchas de ellas muy cerca de Colombia, puntualmente en el Catatumbo.

El informe conocido por SEMANA fue elaborado por agentes expertos en inteligencia, bajo un análisis de Ocoka (observación y campos de tiro, cobertura y ocultamiento, obstáculos, terreno clave y avenidas de aproximación). El documento describe al menos 10 sitios en poblaciones como Jesús María Semprún, Catatumbo, Rosario de Perijá, Machiques y zonas ribereñas del río Zulia.

El documento de inteligencia precisa que uno de esos lugares es Encontrados, en el Catatumbo, descrito como una “llanura húmeda, en la confluencia Catatumbo–Zulia”, escogida debido a la presencia de humedales y a que la movilidad por ríos resulta menos compleja. Además, señala que existe una baja densidad poblacional fuera del núcleo urbano.

Asimismo, indica que esta guerrilla aprovecha las zonas con abundante agua para la logística del narcotráfico y para ocultarse de las operaciones militares. Por ejemplo, en Jesús María Semprún, exactamente en el sector conocido como El Cruce, el ELN se vale de las trochas y la maleza para esconderse.

Entretanto, en Casigua El Cubo, el terreno es pantanoso, lo que hace que haya “abastecimiento de agua, obstáculos por inundación, baja irradiación rural”, lo que dificulta el ingreso de la Fuerza Pública por vía terrestre por su complejidad.

Uno de los puntos más complicados es Rosario del Perijá, donde hay “bosques premontanos con alto ocultamiento y rutas de aproximación por zonas de piedemonte y áreas bananeras y ganaderas”. En Valderrama, en tanto, hay “marismas y arroyos” que permiten únicamente el “acceso anfibio” por parte de los uniformados de las fuerzas especiales que adelanten esta operación.

Documentos de agencias de inteligencia de Estados Unidos.

En el sector del bajo Zulia, los campamentos o bases del ELN logran camuflarse en llanuras aluviales, con acceso silencioso por el río, y presentan una baja irradiación fuera de los centros poblados. Durante la transición Río Negro–piedemonte hay una combinación de rutas fluviales y terrestres, lo que facilita la movilidad transfronteriza.

Documentos reservados en poder de SEMANA.

Pistas del narcotráfico

La segunda parte del documento en poder de esta revista es aún más impactante, pues identifica lugares exactos de pistas ilegales del narcotráfico, con longitudes que van desde 1.300 hasta 2.300 metros, aptas para aeronaves de mediano alcance.

En Jesús María Semprún, en Río Negro, se encuentra una de las más extensas. Así lo revela este informe técnico de varias agencias de inteligencia de Estados Unidos, el cual detalla que tiene 2.200 metros de largo por 30 de ancho, ubicada en una zona boscosa con despejes rectilíneos.

En Casa de Hierro, en esta área, hay una pista de 2.300 metros, cuyo “patrón y longitudes han sido reportados en operaciones de desactivación”. En el sector de Encontrados, hay una pista que se encuentra en una llanura húmeda que tiene que ver con la “logística fluvial en la confluencia Catatumbo–Zulia”.

El informe técnico indica que en Valderrama hay un “alto ocultamiento, obstáculos por inundación y acceso anfibio”, lo que facilita operaciones nocturnas y reduce la huella detectable.

En Udón Pérez habría pistas del ELN para el narcotráfico. Así como también en El Guayabo, el norte del Zulia–Catatumbo y la ribera del río Zulia, donde aprovechan “marismas, canales y franjas secas con alta movilidad fluvial”.

Guerrilleros del ELN.

Integrantes de estas agencias de inteligencia indicaron a SEMANA que no descartan la presencia de Diosdado Cabello en esta zona antes de la operación militar que fue ordenada por Donald Trump y ejecutada por la Fuerza Delta para la captura de Nicolás Maduro.

“Por medios técnicos sabemos que el señor Diosdado Cabello recibía instrucciones claras de Nicolás Maduro para el envío de la droga con el apoyo del régimen, pero aparentemente nada pasaba. Teníamos todas estas zonas controladas con nuestras vigilancias especiales”, explicó.

Finalmente, precisaron que toda esta información está en poder de las Fuerzas Militares de Colombia; sin embargo, debido a la complejidad de estas zonas, ha sido limitado lo que han podido hacer para asestar golpes a la guerrilla, situación que también se explicaría por la complicidad del régimen de Nicolás Maduro.

Related Articles

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top button

Adblock Detected

Please consider supporting us by disabling your ad blocker