Colombia entra al top 10 del terrorismo mundial: ocupa el noveno lugar en el Índice Global 2026

Farc saldría de la lista de terrorista © RTBF
Colombia se ubicó por primera vez desde 2013 entre los 10 países más afectados por el terrorismo en el mundo, al ocupar el noveno lugar en el Índice Global de Terrorismo 2026 (GTI), elaborado por el Instituto para la Economía y la Paz.
El informe revela un deterioro significativo en la seguridad del país, que ascendió cinco posiciones en el ranquin global y se convirtió en el más afectado del continente americano. Solo es superado por Pakistán, Burkina Faso, Níger, Nigeria, Malí, Siria, Somalia y la República Democrática del Congo.
Según el GTI, el aumento en la posición de Colombia responde a un incremento significativo en los niveles de violencia. Durante 2025 se registraron 213 muertes por terrorismo, lo que representa un aumento del 70%, mientras que los atentados crecieron cerca de un 47%, alcanzando un total de 442 ataques, las cifras más altas desde que se elabora este índice.
Este comportamiento contrasta con la tendencia global, donde los indicadores muestran una reducción. A nivel mundial, las muertes por terrorismo disminuyeron un 28%, con 5.582 víctimas, y los ataques cayeron un 22%, lo que resalta el caso colombiano como una excepción negativa en el contexto internacional.
El informe atribuye este deterioro al fortalecimiento de grupos armados ilegales como el Ejército de Liberación Nacional, las disidencias de las Farc y el Clan del Golfo, impulsados principalmente por la disputa por las rutas del narcotráfico y el control territorial.
En particular, los grupos terroristas Farc y Eln concentran más del 60% de la actividad terrorista en el país. Durante 2025, las disidencias ejecutaron 283 atentados con 125 muertos, mientras que el Eln perpetró 150 ataques que dejaron 88 víctimas fatales. Aunque los principales blancos siguen siendo las Fuerzas Militares y de Policía, más de la mitad de las víctimas corresponden a civiles.
El impacto de esta violencia también se refleja en la crisis humanitaria, especialmente en el desplazamiento forzado, que obliga a miles de personas a abandonar sus hogares en medio de la falta de presencia estatal en varias regiones.
Geográficamente, el suroccidente del país concentra la mayor parte de los ataques. Los departamentos de Cauca y Valle del Cauca representan el 84% de los incidentes registrados en 2025. En Cauca se reportaron 181 atentados y 66 muertes, mientras que en Valle del Cauca hubo 59 ataques y 31 víctimas fatales.
Asimismo, las zonas fronterizas como el Catatumbo, en Norte de Santander, y los límites con Venezuela en departamentos como Arauca, Guaviare y Nariño, han registrado un aumento en la presencia de grupos armados. Estas áreas facilitan el tránsito de combatientes, armas y recursos ilícitos, además de servir como refugio ante operaciones militares.
El informe también destaca que más del 41% de los ataques terroristas a nivel mundial ocurren a menos de 50 kilómetros de una frontera internacional, lo que subraya la relevancia estratégica de estos territorios en la dinámica del conflicto.
En este contexto, el panorama del terrorismo en Colombia evidencia un escenario complejo, marcado por factores estructurales como la expansión de economías ilegales, la fragmentación de los procesos de paz y la limitada presencia estatal en zonas rurales, lo que representa uno de los mayores desafíos en materia de seguridad para el país.



